Escribe un alimento o busca en la lista: 52 alimentos que puedes tener en casa, con una respuesta clara (sí, de vez en cuando, con precaución, no o tóxico), cómo dárselo y la fuente veterinaria de cada uno. ¿Tienes perro? Mira ¿puede mi perro comer esto?
52 alimentos
No lo tenemos en la lista
Prueba con otro nombre. Si no aparece, es que todavía no tenemos una fuente veterinaria fiable para ese alimento: ante la duda no se lo des y pregúntale a tu veterinario.
Carne, pescado y huevo
Pollo cocido
Sí, de vez en cuando
Sí, de vez en cuando. Cocido (al horno o hervido), sin piel, sin huesos y sin sal, aceite ni especias. Es una de las mejores golosinas, pero solo como complemento: los premios no deberían pasar del 10-15 % de las calorías del día.
Sí, de vez en cuando. Cocido y natural, mejor la pechuga o la carne picada. Nada de fiambre o embutido de pavo, carne cruda o sazonada, ni piel ni huesos.
Sí, de vez en cuando. Cocido o revuelto, sin sal ni condimentos y en poca cantidad: tiene proteína, pero también grasa. El huevo crudo, no (mira la ficha de huevo crudo).
Sí, de vez en cuando. Bien cocinado, sin piel ni espinas y sin sal, aceite ni especias. El salmón crudo puede llevar bacterias y parásitos, y el enlatado lleva sodio añadido: mejor evitarlos.
Con precaución. Solo de vez en cuando y en poca cantidad: al natural (mejor que en aceite), sin sal ni especias y evitando la albacora, que lleva más mercurio. Cornell avisa de que algunos gatos que comieron pescado enlatado hecho para personas desarrollaron trastornos neurológicos graves, así que no debe ser un alimento habitual. Los gatitos no deben comerlo.
Sí, de vez en cuando. Bien cocidas y sin caparazón ni cola, en pequeña cantidad (media gamba para un gato pequeño) y como mucho una o dos veces por semana.
No. El jamón que solemos comer en España (serrano, york, de charcutería) lleva mucha sal y aditivos, y el exceso de sal es peligroso para un gato. PetMD solo ve razonable el jamón fresco cocinado en casa, sin sal ni condimentos.
No. La carne y el pescado crudos pueden transmitir toxoplasmosis, bacterias y parásitos, tanto al gato como a las personas. Mejor cocinados y sin condimentos.
No. Los huesos pueden causar heridas o una obstrucción del aparato digestivo que acabe en cirugía. Quita siempre los huesos de la carne y las espinas del pescado que le des.
No. No es tóxica, pero la mayoría de los gatos adultos no digiere la lactosa de la leche y les provoca diarrea y molestias digestivas. Para beber, agua fresca.
Con precaución. No es tóxico y tiene proteína, pero muchos gatos no toleran bien la lactosa y es muy calórico: como mucho un cubito del tamaño de un dado, una o dos veces por semana, mejor un queso firme, natural y sin aditivos. Evita los blandos (queso crema, requesón): tienen más lactosa.
Con precaución. La mantequilla sin sabores no es tóxica, pero es muy grasa y puede inflamar el intestino y el páncreas, así que mejor no dársela a propósito. Las mantequillas con sabores (ajo, hierbas) pueden llevar ingredientes tóxicos para los gatos.
Con precaución. Solo natural y sin azúcar, y como mucho una cucharadita para probar: según Purina su lactosa se digiere mejor que la de la leche, pero muchos gatos no toleran bien los lácteos. Evita los de sabores y los «light» o sin azúcar, que pueden llevar azúcar o xilitol (mira la ficha de xilitol). No lo necesita: ya obtiene todo de su comida.
Sí, de vez en cuando. Un trocito, sin piel y de vez en cuando (PetMD sugiere una rodaja fina a la semana como mucho). Tiene azúcar: evítalo si tiene sobrepeso o diabetes. La piel nunca: se digiere mal y puede obstruir.
Sí, de vez en cuando. Solo la pulpa, en trocitos pequeños y de vez en cuando. El tallo, las hojas y las semillas contienen cianuro, que en cantidad puede ser tóxico: quítalos. Evítala si tiene diabetes o problemas digestivos.
Sí, de vez en cuando. Frescos o congelados y lavados, y solo unos pocos a la semana (cuatro o cinco, según PetMD). Nada de mermelada ni relleno de tarta: llevan mucho azúcar.
Sí, de vez en cuando. Frescas o congeladas, lavadas y sin las hojas; media fresa pequeña a la semana es suficiente. Las secas, en almíbar o confitadas llevan mucho azúcar.
Sí, de vez en cuando. Solo la pulpa, sin semillas ni corteza, y un cubito de algo más de un centímetro una o dos veces por semana. Tiene mucha agua pero también azúcar: no es para gatos con diabetes u obesidad.
Sí, de vez en cuando. El melón cantalupo y el melón verde (honeydew) figuran entre las frutas que PetMD considera aptas para gatos como premio ocasional. Poca cantidad: la fruta no debería pasar del 10 % de lo que come, y no se le debe dar a un gato con diabetes.
No. Un bocado pequeño de fruta suele dar solo molestias de estómago, pero las pieles, las hojas y, sobre todo, los aceites esenciales cítricos son peligrosos para los gatos (temblores, dificultad para caminar y, en casos graves, coma). PetMD aconseja evitar los cítricos.
Con precaución. En pequeña cantidad no es probable que cause un daño serio, pero la pulpa y la leche de coco llevan aceites que pueden dar molestias de estómago, heces blandas o diarrea.
Tóxico / posible urgencia. En gatos hay pocos casos, pero se han descrito problemas de riñón y no se sabe qué cantidad es segura. Pet Poison Helpline recomienda tratar la ingesta de un gato como la de un perro, y VCA aconseja evitarlas porque los gatos son muy sensibles al daño renal. Ante la duda, mejor pasarse que quedarse corto: actúa como si fuera tóxico.
No. Las fuentes no coinciden y elegimos la opción prudente. Pet Poison Helpline y PetMD consideran la pulpa no tóxica para gatos en cantidad mínima (la piel, el hueso y las hojas, no), pero Cornell lo incluye entre los alimentos que hay que evitar. Además, el hueso es un riesgo de atragantamiento y de obstrucción. Si se ha comido la piel, el hueso o tiene síntomas, llama a tu veterinario.
Sí, de vez en cuando. Cocido, en trocitos pequeños y sin sal, mantequilla ni especias: como mucho un cubito de medio centímetro una o dos veces por semana. Crudo también es seguro si está muy picado, pero se digiere peor.
Sí, de vez en cuando. Cocidos, sin sal ni mantequilla ni aditivos y en poca cantidad: tres o cuatro guisantes una o dos veces por semana. No aportan nada esencial a un gato.
Sí, de vez en cuando. Sin condimentos (el ajo y la cebolla son peligrosos para los gatos) y de vez en cuando. No las necesita: si las rechaza, no pasa nada.
Sí, de vez en cuando. Calabaza natural al 100 %, cocida o en puré (no el relleno de tarta, que lleva azúcar y especias): una cucharada de puré unas pocas veces por semana. La cruda es difícil de digerir y puede obstruir el intestino. Las pipas no son tóxicas, pero pueden atragantarle.
Sí, de vez en cuando. Mejor cocida (al vapor o hervida), pelada, en trocitos muy pequeños y sin sazonar; la cruda no se recomienda. Tiene bastante azúcar: solo de vez en cuando y en poca cantidad.
Sí, de vez en cuando. Fresco, sin piel y en trocitos pequeños: uno o dos de vez en cuando. Tiene pocas calorías. Los encurtidos (pepinillos) no: llevan mucha sal y a veces ajo.
Sí, de vez en cuando. Solo en pequeña cantidad y de vez en cuando: un par de hojas aportan agua y fibra, pero un gato que come una dieta completa no la necesita.
Con precaución. Solo pelada y cocida, sin sal, grasa ni condimentos. La patata cruda, la piel y toda la planta contienen solanina, que es tóxica para los gatos.
Con precaución. Solo el tomate maduro es seguro, y aporta poco a un gato. La planta (hojas y tallos) y el tomate verde contienen solanina, que es tóxica.
Con precaución. Se puede dar maíz cocido en granos, sin sal, mantequilla ni condimentos, en poca cantidad: aporta poco. Evita la mazorca, las hojas y los productos procesados, como los nachos o las tortillas fritas: pueden atragantarle o sentarle mal.
Tóxico. La cebolla daña los glóbulos rojos y puede causar anemia, además de vómitos y diarrea; los gatos son más sensibles que los perros. Cuenta también en formas concentradas: una cucharadita de cebolla en polvo equivale a unos 140 g de cebolla fresca.
Tóxico. Daña los glóbulos rojos y puede causar anemia y molestias digestivas (vómitos, diarrea) con el mismo mecanismo que la cebolla; los gatos son más sensibles que los perros. El ajo en polvo es muy concentrado.
Tóxico / posible urgencia. Identificar una seta es difícil y algunas pueden causar fallo del hígado, de los riñones o la muerte. Los signos pueden aparecer a los 15-30 minutos o tardar hasta 24 horas, y Pet Poison Helpline recomienda considerar tóxica cualquier seta que se coma una mascota, salvo que un especialista la identifique.
Con precaución. El arroz cocido y sin mantequilla ni especias no es tóxico y se puede dar en poca cantidad junto a su comida, pero no aporta nutrientes que un gato necesite y los carbohidratos le cuestan de digerir.
Con precaución. Un trozo de pan sencillo y ya cocinado no es tóxico, pero solo aporta calorías vacías. Evita el que lleve ajo, cebolla, especias, azúcar o xilitol. La masa cruda es peligrosa (mira la ficha de masa de pan cruda).
Tóxico. En el estómago la masa con levadura crece, hincha el abdomen y puede requerir cirugía, y al fermentar la levadura produce alcohol, que intoxica al gato (baja la glucosa, la presión y la temperatura, y puede causar convulsiones).
Con precaución. La mayoría de las cremas no son tóxicas, pero son muy grasas y no aportan nada a un gato, así que lo mejor es no dársela. Lo realmente peligroso es el xilitol: si lleva, puede ser mortal sin tratamiento (mira la ficha de xilitol).
No. Son muy calóricos y no aportan nada a un gato, y los que llevan sal o miel añadida son peores. Enteros, sobre todo con cáscara, pueden atragantarle o bloquearle el intestino.
Con precaución. Las palomitas sencillas, hechas al aire, no son tóxicas y es poco probable que hagan daño en pequeñas cantidades. Lo peligroso son los aditivos (sal, mantequilla, caramelo, chocolate), y los granos sin reventar pueden atragantarle.
Tóxico. Contiene teobromina y cafeína, que estimulan el corazón y el sistema nervioso: vómitos, hiperactividad, temblores y convulsiones. Cuanto más oscuro (más cacao), más peligroso. Los primeros signos aparecen a las pocas horas, pero los más graves pueden tardar hasta 12 horas en aparecer.
Tóxico. Los posos, los granos, las bolsitas de té y los suplementos con cafeína pueden causar una intoxicación grave: hiperactividad, vómitos, alteraciones del ritmo del corazón y de la presión, temblores y convulsiones. Uno o dos lametones de café, té o refresco suelen no causarla.
Tóxico. Incluso unos lametones de una copa, un cóctel, cerveza o vino, o un bombón con licor, pueden provocar en poco tiempo letargo, dificultad para caminar y vómitos, y en casos graves coma o la muerte.
Tóxico / posible urgencia. En gatos hay pocos datos: Pet Poison Helpline dice que es poco probable que sea tóxico y que no hay datos publicados de que sean sensibles. Pero Cornell lo incluye entre lo que no deben comer y PetMD avisa de que, en una crema de cacahuete, puede ser mortal sin tratamiento. En un tóxico, quedarse corto es peor que pasarse: trátalo como una urgencia aunque tu gato esté bien. Está en chicles, caramelos y productos «sin azúcar».
No. Mucha sal da sed, vómitos, diarrea y, en casos graves, temblores, convulsiones e incluso la muerte. Evita los alimentos muy salados, como los embutidos o los snacks salados. Y nunca le des sal ni agua salada para provocarle el vómito: puede intoxicarle.
Con precaución. Unos pocos trozos no son tóxicos ni le harán daño, pero la comida de perro no está formulada para gatos y no cubre sus necesidades (por ejemplo, de taurina, que llevan añadida los piensos para gatos y casi nunca los de perro). A largo plazo no puede sostener a un gato.
Sí, de vez en cuando: no es tóxico y puede comer un poco, de forma ocasional, preparado como se indica (sin sal, sin condimentos, sin huesos ni semillas). Los gatos son carnívoros estrictos y no necesitan fruta ni verdura: «sí» no significa «recomendable» ni «a diario».
Con precaución: no es tóxico en sí, pero solo le conviene en muy poca cantidad, de vez en cuando o preparado de una forma concreta. Mal dado puede sentarle mal.
No: no es el alimento adecuado: el riesgo (obstrucción, pancreatitis, bacterias, exceso de sal) es mayor que cualquier beneficio, o las fuentes aconsejan evitarlo. No se lo des.
Tóxico / posible urgencia: puede intoxicar a un gato, o hay indicios de que puede y las fuentes no descartan el riesgo. Actúa como si lo fuera: llama a tu veterinario o a una urgencia 24 h aunque tu gato esté bien.
Aunque un alimento esté en verde, no sustituye a su comida. Cornell recomienda que los premios no pasen del 10-15 % de las calorías que come al día, y el resto debe venir de un alimento completo y equilibrado para gatos. Introduce cada alimento nuevo de uno en uno y en poca cantidad, y si le da vómitos o diarrea, no se lo vuelvas a dar. Si tu gato tiene una enfermedad (riñón, diabetes, pancreatitis, alergias) o come una dieta de prescripción, pregunta antes al veterinario.
Qué hacer si tu gato ya se ha comido algo peligroso
Retira lo que quede y apunta qué era, cuánto crees que ha comido y a qué hora. Si hay envase, guárdalo: la etiqueta dice si lleva xilitol o cuánto cacao tiene el chocolate.
Llama a tu veterinario o a una urgencia 24 h enseguida, aunque el gato esté bien: muchos tóxicos dan la cara horas después. Si es de noche o festivo, aquí explicamos cuánto cuesta una urgencia veterinaria nocturna.
No le provoques el vómito por tu cuenta. Según VCA, no hay productos de venta libre que lo provoquen con seguridad en gatos, y darle sal o agua oxigenada puede intoxicarle o lesionarle. Si la sustancia está en el pelo, el veterinario te dirá cómo limpiarla.
De dónde sale esta información
Hemos elegido alimentos habituales en una casa con gato. Solo publicamos un alimento cuando hemos encontrado y leído una fuente veterinaria que lo respalde; si no ves el que buscas, es porque todavía no tenemos una fuente fiable para él. Cada respuesta se basa en fuentes veterinarias: el centro de toxicología animal de la ASPCA, el Manual Merck Veterinario, Pet Poison Helpline, VCA Animal Hospitals, el Cornell Feline Health Center, International Cat Care y las fichas por alimento de PetMD (revisadas por veterinarios) y Purina. Cada alimento enlaza a su fuente.
Los gatos no son perros pequeños: varios datos de toxicidad (las uvas, el xilitol, las nueces de macadamia) se han estudiado sobre todo en perros. Cuando en gatos hay pocos datos lo decimos en la ficha y, si se trata de un posible tóxico, nos quedamos con la opción más prudente. Cuando las fuentes no coinciden (por ejemplo, con el aguacate o el atún), también lo decimos. No damos dosis tóxicas concretas: dependen del peso, del producto y de cada gato, y es el veterinario quien debe valorarlas. Última revisión: 05/10/2026.
Esta herramienta es divulgativa y no sustituye al veterinario. Cada gato es distinto: la edad, el peso, las enfermedades y la medicación cambian lo que le puede sentar bien. Ante cualquier duda o síntoma, consulta con un profesional.
Preguntas frecuentes
¿Qué alimentos son tóxicos para los gatos?
Los más peligrosos son el chocolate, la cebolla, el ajo, el puerro y el cebollino, el café y la cafeína, el alcohol y la masa de pan cruda con levadura. Las uvas y las pasas y el xilitol los tratamos también como tóxicos por precaución: en gatos hay pocos casos o pocos datos, pero quedarse corto con un tóxico es peor que pasarse. Del aguacate las fuentes no coinciden y recomendamos evitarlo. Si tu gato se ha comido alguno, llama a tu veterinario o a una urgencia 24 h aunque esté bien.
¿Pueden los gatos beber leche?
No es lo mejor. La leche de vaca no es tóxica, pero la mayoría de los gatos adultos no digiere bien la lactosa y les provoca diarrea y molestias de estómago, según International Cat Care y Cornell. Lo que tu gato necesita para beber es agua fresca.
¿Pueden los gatos comer atún?
Un poco y de vez en cuando, sí: mejor al natural que en aceite, sin sal ni especias y evitando la albacora, que lleva más mercurio. Pero no como alimento habitual: Cornell avisa de que algunos gatos que comieron pescado enlatado hecho para personas desarrollaron trastornos neurológicos graves. Los gatitos no deben comerlo.
¿Qué hago si mi gato se ha comido cebolla, ajo o chocolate?
Llama a tu veterinario o a una urgencia 24 h enseguida, aunque tu gato esté bien. Apunta qué ha comido, cuánto y a qué hora, y guarda el envase. No le provoques el vómito por tu cuenta: según VCA, no hay productos de venta libre que lo provoquen con seguridad en gatos, y darle sal o agua oxigenada puede intoxicarle o lesionarle.
¿Pueden los gatos comer comida de perro?
Unos pocos trozos no le harán daño, pero la comida de perro no está formulada para gatos y no cubre sus necesidades, por ejemplo de taurina, que llevan añadida todos los piensos para gatos y casi nunca los de perro. A largo plazo no puede sostener a un gato.
¿Cuánta comida de persona le puedo dar a mi gato?
Poca. Cornell recomienda que los premios no pasen del 10-15 % de las calorías que come al día; el resto debe venir de un alimento completo y equilibrado para gatos. Con la fruta, aún menos: PetMD la limita al 10 % y recuerda que los gatos son carnívoros estrictos y no la necesitan.
Fuentes
ASPCA Animal Poison Control Center, «People Foods to Avoid Feeding Your Pets»: aspca.org
Manual Merck Veterinario (versión para propietarios), «Food Hazards»: merckvetmanual.com
Pet Poison Helpline, «Feline Safety» y fichas de tóxicos (cebolla, ajo, café y cafeína, alcohol, masa de pan, sal, aguacate, setas): petpoisonhelpline.com
VCA Animal Hospitals, «Toxic Household Hazards for Cats»: vcahospitals.com
Cornell Feline Health Center, «Feeding Your Cat»: vet.cornell.edu
Cornell Feline Health Center, «Common Cat Hazards»: vet.cornell.edu
International Cat Care, informe «Five-a-day Felix» (leche): icatcare.org
International Cat Care, «How to encourage your cat to drink» (leche): icatcare.org
PetMD, fichas «Can cats eat…?» y guías de frutas y alimentos humanos, revisadas por veterinarios: petmd.com